USA – Monument Valley

 

Corazón sagrado de los nativos y lugar preferido para rodar westerns, se oye el aullido de un coyote, se acerca una tormenta y el viento arrastra en remolinos la arena del desierto. Suenan tambores lejanos y el humo sobre las colinas no presagia nada bueno. Flanagan escupe al suelo el tabaco mascado, se ajusta el sobrero con gesto adusto y maldice su suerte con un juramento. Habrá que aplicar el 155.

Monument Valley  (dos noches)

Tras admirar el camino, establecemos campamento en un poblado indio y, aunque no dormimos en tipi que para eso tenemos nuestra camper, nuestro espíritu se mantiene indómito. Vemos amanecer con las siluetas del lejano oeste recortadas en la distancia, y más tarde al entrar en el parque admiramos las vistas desde el punto de observación preferido por John Wayne.

La mañana la dedicamos a senderismo por el desierto, ignorando las señales que alertan de la presencia de sepientes de cascabel, bajo un sol de justicia y enfrentándonos a una tormenta de arena que elige el tramo en ascensión más tortuoso para hacer puntual acto de presencia. Cuando al finalizar el recorrido una familia dispuesta a empezar el circuito le pregunta a Vanessa que qué tal es, esta sólo acierta a responder, mejilla rosada, recobrando el aliento, un escueto “hace mucho calor” que si bien no lo resume del todo, al menos da para hacerte una idea.

Comemos estojado navajo, hambuerguesa navaja y pan navajo, y nos saltamos la siesta navaja para hacer una ruta escénica por el parque con la camper, conduciendo a tres por hora y sobreviviendo a un camino de tierra y piedras tal, que cuando al terminar el recorrido una familia dispuesta a empezar el circuito me pregunta que qué tal es, yo sólo acierto a responder, rostro pálido, recobrando el aliento, un escueto “que tengáis buenos amortiguadores” que si bien no lo resume del todo, al menos da para hacerte una idea.

Muy recomendable.